Un millón de amigos
"Yo solo quiero mirar los campos
tan solo quiero cantar mi canto
pero no quiero cantar solito
yo quiero un coro de pajaritos"
-Me puede ayudar a cruzar la calle?..con gusto le digo, la tomé del brazo y empezamos a caminar a un nivel donde la acera no sea tan alta, mientras íbamos caminando le pregunté que hacía allí sola, me decía que de vez en cuando sale a caminar, porque el viejo que se queda sentado se le encoje los huesos ( se ríe de si misma) , y que por ahí todos la conocen...lo que hace siempre me dice es esperar a alguien que la ayude a cruzar la calle, que nunca se le ocurriría cruzarla sola y que en momento que se ha visto en cualquier situación, busca ayuda, no se queda callada y así ha logrado hacer muchos amigos por esa zona y que siempre encuentra gente buena, como yo, que la acompaña. Luego de encaminarla lo más cerca posible de su casa , se despide con un " Dios te me cuide mi hija, y voy a esperar que cruce la acera para seguir, para que no le vaya a pasar algo ". Mientras caminaba hacia el centro comercial donde había dejado el vehículo, me puse a pensar en la importancia de las relaciones, en como para salir a flote de cualquier situación, siempre hay un buen samaritano, siempre hay una mano que se extiende para ayudarnos a cruzar cualquier dilema, cualquier calle transitada y congestionada..de eso va la vida, de las relaciones que vamos tejiendo y que se convierten en un gran tapiz, adornado de muchos colores y que se hace fuerte con cada hebra que lo conforman. Yo imagino que esa hermosa dama, debe tener un millón de amigos que la va a acompañar siempre.
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