La educación silente
"Me enseñaste a leer con palabras sencillas y a escribir sin miedo." Joan Manuel Serrat
La señora White cada mañana iba caminando a la escuela que había implementado en aquel barrio. Para poder iniciar las clases tuvo que alquilar una de las casas de la barriada, la cual logró con el tiempo que fuera reconocida por el estado..allí nos congregamos todos los niños del barrio, en ese espacio con pupitres compartidos aprendimos el valor de compartir, el valor de lo simple, y más allá, los amigos que allí nos compartíamos la merienda, los juegos de patio y las caminatas a casa. La señora White donde nos veía, nos corregía, nunca se quitaba su rol de maestra, así eran los profesores de aquella época, siempre pendientes de sus alumnos. Con el tiempo la escuela creció, aún paso por alli, y ella me saluda con el mismo cariño, muchos maestros migraron a otras instituciones de más renombre, ella continua su titanica labor desde el barrio. Este artículo retrata aquellos maestros que tuvimos la suerte de tener, esos que nunca dejaron de serlo y que gracias a ellos tenemos una formación envidiable. El reconocimiento a ellos, creo que es la satisfacción de vernos ser hombres de bien, no necesitan grandes aplausos, en silencio reciben la bendición de todos los que le agradecemos toda la vida lo que nos dieron, ese es su mayor premio.
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